Jardines diseñados para el clima y el agua disponibles
La xerojardinería es una forma de diseñar el paisaje buscando reducir las necesidades de agua sin poner en riesgo la supervivencia de la vegetación.
Para lograrlo no basta con escoger plantas resistentes a la sequía. Es necesario entender el clima, la exposición solar, el suelo, la disponibilidad de agua y las condiciones particulares del proyecto.
En Urberde combinamos estos factores con técnicas de conservación de humedad y manejo eficiente del agua para crear jardines más resilientes, sostenibles y eficientes en el tiempo.
No se trata de quitarle agua al jardín. Se trata de enseñarle a necesitar menos.
¿Qué resolvemos?
Diseñamos jardines que utilizan el agua de manera más eficiente, combinando diferentes estrategias según las condiciones del proyecto.
Selección vegetal
↳ Seleccionamos especies nativas, endémicas o adaptadas a las condiciones climáticas del proyecto, especialmente aquellas capaces de tolerar periodos de sequía y exposición solar.
Retención de humedad
↳ Incorporamos estrategias que ayudan a conservar el agua disponible en el suelo. Entre ellas el uso de hidroretenedores y materiales capaces de absorber y retener agua para ponerla progresivamente a disposición de las plantas.
Coberturas vegetales
↳ Utilizamos mulch de pino y otras coberturas adecuadas para proteger la superficie del suelo a fin de reducir la evaporación, moderar la temperatura del suelo, disminuir el crecimiento de malezas y proteger las raíces.
Riego eficiente
↳ La xerojardinería no significa abandonar el riego. Significa utilizarlo de manera eficiente y de acuerdo con las necesidades reales de la vegetación, especialmente durante las etapas de establecimiento y en periodos de sequía.
Diseño y Mantenimiento
↳ La sostenibilidad del jardín también depende de cómo se distribuyen las especies, cómo se maneja el suelo y cómo se realiza el mantenimiento. Esto se manifiesta en menos agua, fertilización, productos fitosanitarios y labores de mantenimiento que un paisaje convencional dependiente de especies de alto consumo.
No se trata de quitarle agua al jardín sino de darle justo el agua que necesita para prosperar.
Nuestro proceso
1. Analizamos
Estudiamos clima, exposición solar, suelo, disponibilidad de agua y características del espacio.
2. Diseñamos
Seleccionamos la vegetación y definimos estrategias de riego, retención de humedad y protección del suelo.
3. Construimos
Preparamos el suelo, incorporamos las soluciones necesarias y establecemos la vegetación.
4. Preservamos
Acompañamos el jardín mediante prácticas de mantenimiento acordes con sus necesidades y condiciones.
Diseñar con menos agua no significa diseñar con menos vida, significa diseñar mejor.
Beneficios
La sostenibilidad empieza por elegir correctamente.
Menor consumo de agua
↳ Reducimos la dependencia del riego mediante decisiones de diseño y manejo.
Integrar naturaleza
↳ Convertimos infraestructura funcional en parte del paisaje.
Mayor resiliencia
↳ Seleccionamos vegetación capaz de responder mejor a condiciones de sequía y exposición.
Menor mantenimiento
↳ Una selección vegetal adecuada y un diseño eficiente pueden reducir determinadas labores y recursos necesarios.
Ahorro a largo plazo
↳ Menor consumo de agua y menores necesidades de mantenimiento pueden traducirse en menores costos operativos.
Un jardín sostenible no solo cuida el agua, también puede cuidar el presupuesto.
